Templanza y liderazgo

Tuve la suerte de nacer en Cataluña, una tierra que me ofreció dos lenguas y una cultura admirables. Crecí en una familia, donde la libertad, el respeto y la igualdad eran pilares. Me eduqué en un colegio, dónde a pocos años de haber terminado la dictadura, un ex-cura con sandalias nos daba clase de Formación Humana y nos enseñaba a sostener debates, a tener argumentos y a escuchar. En esa escuela aprendí, el enorme esfuerzo que supone comprender al otro. El valor del respeto, de la empatía, y de la libertad. Recuerdo un debate en especial: tuve que defender con argumentos el porqué tenía sentido que un hombre hubiera matado a alguien. Me costó mucho, yo apenas debía rondar los once o doce a

TIEMPO DE APRENDER  Espacio para el Aprendizaje Cotidiano